Tras acabar Skins se quedó un hueco vacío en mi agenda de series, así que me pasé a una de las producciones de HBO: Carnivàle.

Aunque el canal no se haya dedicado genuinamente al círculo de los seriales, algunas de sus producciones han sido auténticas obras de arte, o eso dicen los críticos y miles (a veces millones) de espectadores. Yo solo he llegado a ver Six Feet Under con regularidad y en este caso, desde luego, lo suscribo. Tengo pendientes True Love y Big Love -nombre parecido, diferentes motivaciones- que no se quedan atrás en cuanto a elogios por unos y otros.
En cualquier caso la idea estaba ahí, darle la oportunidad a una serie con sólo dos temporadas emitidas y posiblemente un final inconcluso (no me he querido spoilear). Pero también a un producto diferente, con la garantía de calidad de la marca.
Puede que arrugara la nariz un par de veces durante el primer capítulo; la trama, donde la realidad y la magia se mezclan como protagonistas naturales del concurrir de la historia, parte con las andanzas de un circo durante la época de la Depresión Americana.

Los flash back, los sueños de algunos de los protagonistas y la magia que les rodea, viajan junto a las caravanas del circo de ciudad en ciudad. Poco a poco, se intuye hacia donde está centrada toda la carga dramática; pues todo gira y se dirige a una epopeya entre extremos: el bien y el mal.
En general, porque he visto pocos capítulos no puedo hacer una valoración real de la serie, pero me gusta el tono de misterio, las tramas inquietantes, la fotografía, que es magnífica, y la suerte de personajes, que son de todo menos convencionales.
A ver qué me encuentro.
Cuando, prácticamente, todo lo que ves en la tele son series, es cada vez más difícil encontrar una que sea especial. Y cuando digo especial no me refiero a echarle pasión y seguir cada capítulo con auténtica devoción. Eso, en mayor o menos medida lo hago con todas. Es un punto más allá, no se trata de que te guste, sino de que te llegue.
Esta introducción hace que sean obvias y previsibles mis intenciones. Por fortuna para el mundo, por desgracia para mí, no soy guionista de ninguna serie. Para escribir en un Livejournal soy tan válida como cualquiera, me temo.
Así pues, la nueva serie para mi top ten es Skins, una serie británica de 2007 que sigue la vida de unos adolescentes de Bristol. Es un drama con todas las letras, donde la existencia de los personajes entrelaza sus historias personales, la relación que tienen entre ellos y su insana adicción a las fiestas, a las drogas, al sexo y al amor.
Tenemos un carrusel de personajes que pasa por el chico popular, el clásico mejor amigo que debería cobrar por horas al chico popular, la chica anoréxica, un gay, un musulmán practicante, la chica devota del chico popular, el chico drogadicto con problemas familiares, y algunos que me dejo en el tintero, pero que no dejan de ser interesantes.
Podrían ser muchos personajes para una serie cuya primera temporada solo cuenta con 9 capítulos. Pero aquí tropezamos con la magia de las producciones inglesas, que por alguna razón, llamémosle divina, nunca fallan.
Cada capítulo se titula con el nombre de un personaje y crea una breve monografía del mismo. Sin embargo, a la vez que se centran en un solo carácter y narran su historia, continúan adelante con el eje argumental de la serie y siguen desarrollando al resto de personajes.
Skins es una de esas series sin pelos en la lengua. A ratos un tanto surrealista, muy cruda y a la vez muy humana. Y basándome solo en la primera temporada, pues apenas he comenzado con la segunda, puedo decir que está increíblemente bien construida desde el primer al último capítulo. De hecho, hacía tiempo que no encontraba un primer y último capítulos de temporadas con tanta fuerza como los de esta serie.
El primer capítulo, que ya lleva el título de un personaje y lo convierte en carácter principal, sirve como introducción, añado sublime, para el resto de ellos. Tratando de no parecer hereje, diría que ocurre como con la series de Joss Whedon (sí, tenía que sacarlo a colación) donde tras visionar la primera entrega ya sabes quién es quién y puedes ubicarlo todo. Tras eso, la historia se desarrolla y todo casa perfectamente.
Al último capítulo no lo tacharé como sublime, diré que es lo siguiente. Me gustaría hacer una referencia a un clásico del cine independiente, cuyo final está construido de forma parecida, pero sería prolongarme demasiado y además estaría lanzando un spoiler de esos que haría ganarme grandes enemigos. Dejémoslo en que el final es grandioso y hay que ver la serie porque es muy buena.
Y ahí me quedo. Porque decir más sería meterme a hacer análisis y no acabar jamás de escribir esta entrada.
Tengo la costumbre de levantarme los sábados por la mañana e ir al bar a desayunar con
jycel. Es uno de mis momentos favoritos de la semana, porque cada mañana de sábado es una tertulia sobre cine, televisión, literatura y frikismos varios que puede durar horas.
Esta mañana le hemos dado un repaso a The Sarah Connor Chronicles. Y la conclusión ha sido unánime, es una serie que debería dirigir Joss Whedon. Opinión en exceso subjetiva puesto que si por nosotras fuera, este señor guionizaría y dirigiría hasta los anuncios de la televisión.
Aún así, por no ponernos demasiado fanáticas, igualmente consideramos que necesita a otro equipo creativo para que el presupuesto que están gastando en producirla merezca la pena de verdad.
The Sarah Connor Cronicles tiene un precedente importante. La trilogía (pronto cuatrilogía) de Terminator tiene fans a lo largo del ancho mundo y, especialmente las primeras películas fueron todo un hito en su día, hablamos de más de quince años atrás. Tiene, pues, papeletas para ser también una serie de culto y por tanto un éxito en pantalla. Los fans de la acción, desde luego, pueden estar contentos, porque cada capítulo es un despliegue de escenas de riesgo, peleas, y efectos especiales, pero para el resto de la humanidad, e incluso para muchos de esos fans convencidos puede resultar una serie plana, porque ese cúmulo de acción y efectos va en detrimento directo del desarrollo del argumento y los personajes, cuando el ideal sería, al menos, un equilibrio entre ambos.
Cada capítulo parte con la voz en Off de Sarah Connor hablando sobre John, sobre el futuro, y se centra, aparentemente, en las inquietudes del personaje al respecto. A partir de ahí, solo nos queda la acción, con unos personajes apenas desarrollados y unos diálogos de patio de colegio.
No puedo evitar preguntarme, e incluso sufro por ello y no es coña, cómo es posible que una serie que podría dar tanto de sí, tenga a unos guionistas tan malos. Esa voz en Off, que recapitula la base de la historia y es una guía para seguir el desarrollo emocional de Sarah Connor, prácticamente sobra. Porque la función que tiene, que es sentar el precedente de las películas no lo cumple, otra de sus funciones, como decía, que es darle riqueza emocional al personaje tampoco lo cumple, así pues, me imagino que queda bien poner una voz en Off al principio y eso es todo.
Además, el personaje tiene serias contradicciones, como su afán por proteger a Jonh no pase por enfadarse con él y cantarle las cuarenta cuando hay un peligro real acechándole, y estando advertido de que no debe salir de casa (capítulo 2) el chico igualmente lo hace. Ella se lo toma como una aventura de adolescente sin mayores consecuencias. Carece de sentido.
O en el capítulo cuatro, en el que sabe que Cromartie ha viajado al futuro con ellos y se está preparando para volver a la caza, cuando sabe que deben huir y John, en un alarde de estupidez adolescente le llora porque no quiere seguir huyendo, ella, de una forma arbitraria y absurda decide quedarse.
No hay ninguna justificación coherente de por qué, en ese momento y en esa situación han de quedarse. Simplemente, él le insiste y ella cambia de opinión.
Lo que hacen con John Connor ni siquiera tiene nombre. Lo presentan como un adolescente caprichoso y absurdo hasta decir basta. Yo entiendo que esté atormentado y que en ocasiones se quiera rebelar ante las imposiciones de su madre. Pero agradecería un poco más de profundidad en su carácter y una justificación real ante las acciones que emprende, especialmente, en esas que van en contra del criterio de su madre y la más clarividente de las lógicas.
Y si me apuran, me parece que el actor es demasiado moñas para el papel, y está un pelín sobreactuado. Igual es la sombra de Edward Furlong, pero jamás hubiera elegido para interpretar a John Connor.
Cameron es mi perdición. Porque a mi un personaje femenino, de apariencia frágil, que pega hostias a los malos me pierde. Y en este caso ¡magia! Nos encontramos con un personaje genuinamente plano porque el guión lo requiere.
Incluso aquí, yo jugaría a aquello de: ¡Geppetto, quiero ser un niño de verdad! Que el tema de la inteligencia artificial da para mucho. No sé si lo harán en futuros capítulos, pero con esos guionistas me temo que no demasiado bien.
En cualquier caso, el problema parte del planteamiento mismo de la historia, más allá incluso del desarrollo de los personajes, que en mi opinión es imprescindible. Es que, directamente, parten de la base de que los espectadores han visto las películas de Terminator. Y hablamos de películas que mucha de la gente que hoy en día sigue las series de televisión y son público directo para la serie no estaban ni en proyecto cuando se estrenó la primera parte de Terminator.
Muchos habrán tenido contacto previo con las películas, pero aquellos que no, lo tienen un poquito crudo ya que no se paran un momento a enlazar una cosa con otra y hacer una breve sinopsis de la historia original. Hacen referencias directas a las películas, que pueden dejar al espectador que no las ha visto, un poco desconcertado.
No sé si repercutirá de forma directa o no, en el número de espectadores que dejan de ver la serie. De cualquier forma no es un punto a favor.
Si me preguntan por las escenas de acción diré que son fantásticas, pero como los diálogos y las acciones y reacciones de los personajes son simplemente un puente de una escena de acción a otra. Y la serie no tiene otro objetivo ni te cuenta nada más, así que, salvo que se saquen de la manga cosas especialmente espectaculares, a la larga podría llegar a ser incluso repetitivo, como la voz en Off de Sarah.
Así que nada, con el corazón dolido seguiré viendo la serie, porque lo último que se pierde es la esperanza y no me canso de ver a Summer Glau pegando tortas. Ojala me encuentre con buen fanficción por ahí para curarme las penas.
Siguiendo la línea monotemática de las últimas entradas, retomo el tema de Firefly/Serenity en su versión más Friki.
El otro día recorrí media Málaga en busca del último número de la revista Scifiworld, donde han sacado un reportaje de 8 páginas sobre Firefly. Finalmente la encontré en el Corte-Inglés. Estaba agotada en los cuatro quioscos que visité previamente.

Scifiworld. Número 06. Inquedanzas Editoriales. Septiembre 2008. 100 pag. 3.20€
El reportaje hace un breve repaso a la ¿lo he dicho ya? mejor serie jamás emitida de la televisión. Lo cual me parece más que curioso (en realidad la palabra es fascinante), puesto que la serie fue cancelada en 2003 y su epílogo cinematográfico: Serenity se estrenó en 2005.
También me pasé por la sección de cine y descubrí encantada que la edición especial metálica del DVD está en promoción con un descuento del 40%. Así que la pude comprar por 8.95€

Y me voy a morir de satisfacción con los extras. El disco 1 incluye la película, las escenas inéditas, tomas falsas, cuatro reportajes fantásticos; uno de ellos dedicado a la adaptación de la serie a la película, y la versión comentada por el director.
En el disco 2 hay una sesión de preguntas a Joss Whedon de una hora, cuatro reportajes más y las escenas eliminadas.
La película tiene tres bandas de sonido; en castellano, inglés y portugues, y está subtitulada en castellano e inglés. Todos los extras tienen subtitulo en castellano.
Título: River without serenity.
Autor/a: dahl
Fandom: Firely & Serenity
Clasificación: NR -13
Género: Géneral
Personaje: River
Spoilers: Serie y película.
Estado: Completo. Drabble.

Autor/a: redrum
Fandom: Blade Runner
Clasificación: NR -13
Género: Femslash
Pareja: Pris/Zhora
Estado: Drabble.
Título: El secreto de Molly
Autor/a: dahl
Fandom: Harry Potter
Clasificación: NR -13
Género: Femslash
Pareja: Molly Weasley/Ella Lovegood.
Avisos:
Estado: Drabble.
Título: Severus nunca consigue lo que quiere.
Autor/a: dahl
Fandom: Harry Potter
Clasificación: NR -18
Género: Femslash
Pareja: Sirius Black/Remus Lupin
Avisos: Cambio de sexo, cosas rarunas a más no poder.
Estado: Drabble.
